Sobre el bicentenario del Ejército

Origen difuso
Carolina Porley (Brecha)

Es difícil trazar un hilo conductor entre las milicias artiguistas y el Ejército Nacional que justifique el bicentenario del nacimiento de esa fuerza el 18 de mayo de 1811. Distintas fuentes consultadas por Brecha coincidieron en que la fecha de fundación del Ejército no es un asunto sencillo, pero que difícilmente pueda remontarse a la “milicia rural” victoriosa en Las Piedras. Si de identificar orígenes se trata, éstos estarían más próximos a las tropas orientales que protagonizaron la “cruzada libertadora” en 1825, que respondían al Ejército de las Provincias Unidas en la guerra con Brasil.

Para el ex coronel Pedro Aguerre, “marcar como bicentenario del Ejército la batalla de Las Piedras no tiene razón histórica (…). En mi trayectoria en el Ejército nunca escuché nada de que había nacido el 18 de mayo, más bien se afirmaba que ya estaba cuando surgió el país. El origen en la batalla de Las Piedras lo escuché recién ahora y me extrañó porque una cosa es el Ejército Nacional y otra un pueblo que se levanta en armas”, afirmó. Agregó que si se quisiera ver en esa milicia popular el origen del Ejército, sería inútil elegir la fecha de Las Piedras porque entonces ya existía (su nacimiento se fecharía en febrero de 1811).

“Yo entré en la escuela militar en 1944 y cuando se conmemoraba el 18 de mayo lo que celebrábamos era el Día del Soldado. Siempre fue así. Luego lo convirtieron en el Día del Ejército Nacional, supongo que durante la dictadura. Pero no veo cómo puede vincularse ese pueblo armado de 1811 con el Ejército Nacional. Para empezar ese ejército revolucionario tenía un jefe electo, cosa que no tiene nada que ver con un ejército regular.”

En un sentido similar se expresa la historiadora Selva López,* para quien “el origen rural de la revolución impone una ruptura con la tradición castrense regular”, aunque adopta elementos del Cuerpo de Blandengues. Se trata de una “milicia rural” de “soldados campesinos de muy débiles vínculos jerárquicos y endeble organización”.

Tampoco tiene mucho sentido vincular el ejército popular de 1811 con el Ejército del Estado uruguayo, porque se trata de fuerzas que respondían a proyectos sociales y políticos distintos.

Por eso, tras el fracaso del proyecto artiguista, su ejército desapareció hacia 1820, afirma Aguerre. Las tropas orientales que quedaron en la provincia bajo el mando de Rivera se habían pasado al imperio de Brasil. Las que quedaron en territorio argentino, recién volvieron en 1825 en el marco de la cruzada libertadora: “No hubo continuidad con el artiguismo, y si se busca un antecedente sería el intento de Lavalleja y la asamblea de La Florida de reintegrarse a las provincias unidas. Pero ahí no tenemos Ejército Nacional, sino que son tropas que responden al Ejército de las Provincias Unidas. Si hay que buscar una fecha de fundación del Ejército, debería fijarse en algún punto entre 1828 y 1830, en los decretos del gobernador José Rondeau que crea el Ejército en base a tropas orientales que habían participado en la guerra contra Brasil”.**

Aún luego del surgimiento del Estado en 1830, “el transcurrir político de las primeras décadas muestra la no existencia de unas fuerzas armadas de carácter nacional, porque tampoco hay Estado nacional”, afirma López. Entonces coexisten “dos ejércitos de poderío parejo”: el ejército regular y las milicias caudillescas. Un capítulo especial lo constituye la Guerra Grande, cuando el país tuvo dos ejércitos, uno blanco y otro colorado.

Si bien el ejército regular avanza casilleros tras la Guerra de la Triple Alianza (1870) y el militarismo (1876-1886) gracias a su profesionalización, aun entonces el monopolio de la violencia legítima no era uno de sus atributos.

Aguerre coincide en la dificultad de hablar de un ejército nacional en el siglo xix. Y agrega que incluso en 1904 el ejército nacional era el revolucionario de Aparicio Saravia (al del Estado se lo conocía como el “ejército de línea”), con una organización que incluía un jefe del estado mayor (Diego Lamas) y hasta una escuela de oficiales.

* “Las Fuerzas Armadas. De la milicia artiguista al Ejército de Seguridad Nacional”, en Bases de la Historia Uruguaya, número 23, s/f.

** El primer batallón de infantería del Ejército creado en 1829 tiene como antecedente el batallón de “libertos orientales” creado en la campaña libertadora de 1825. Hoy se lo conoce como Batallón Florida.